NUESTRA ESENCIA
Slow & Steady nace de una mirada personal de Lia Barros, fundadora del Grupo, sobre lo que significa viajar.
No solo sobre cómo desplazarse, sino sobre cómo encontrar un ritmo posible entre tiempo, naturaleza y forma de estar en el mundo.
El camino empieza en 2013, en Buenos Aires, a partir de una propuesta todavía poco común: crear itinerarios de contacto con la naturaleza fuera de los circuitos tradicionales, en una ciudad que empezaba a abrir ese espacio pero todavía no lo había estructurado. En 2016, el trabajo se extendió a la Patagonia, y desde 2018 Slow & Steady tiene presencia en Puerto Madryn, desde donde opera toda la región: de la Península Valdés a la Cordillera, pasando por El Calafate, El Chaltén, Ushuaia, Bariloche, Villa La Angostura y muchos otros destinos patagónicos. En 2022, el Grupo Slow desembarcó en Brasil, con sede en Curitiba. En 2023 la Amazonia entró como territorio de referencia, con base en Manaos, y Río de Janeiro en 2025.
Hoy, Slow & Steady Travel es un Grupo formado por mucho más que tres agencias especializadas en ecoturismo, sino todo un ecosistema que opera con la misma base metodológica: curaduría local, atención al detalle y rechazo por modelos predefinidos. Cada experiencia se construye a partir de una lectura del lugar y no se adapta a él después del hecho.
El concepto slow, en este contexto, no significa hacer menos. Significa hacer con otro ritmo y con otro nivel de intención. Esto se traduce en elecciones concretas: viajamos sin plásticos, compensamos emisiones de carbono plantando un árbol por persona en cada viaje, trabajamos con iniciativas y emprendedores locales en los destinos donde actuamos, y apoyamos proyectos de conservación de forma directa. La sustentabilidad no aparece acá como un posicionamiento, es el criterio que organiza las decisiones operativas.
A lo largo del tiempo, este trabajo fue generando algo más allá de los viajes en sí: una comunidad de personas que comparten una forma parecida de relacionarse con los lugares. El Club Slow nació de ese cúmulo, como una estructura para mantener esa red activa entre un viaje y otro.
Slow sigue creciendo con la misma base con la que empezó.
Y con la claridad de que crecer, en este caso, nunca va a ser sinónimo de estandarizar.
